[...]«El titular periodístico a propuesta de los políticamente correctos sería algo así como que “Los animales del bosque hacen ‘mobbing' a un conejito”. Si el conejito sacaba la lengua a los demás debía de ser cosa de un fracaso social, un complejo de la infancia o una patología que necesitaría la asistencia de psicólogos, psiquiatras y grupos de atención al menor coordinados desde la Dirección General de su comunidad autónoma. Pero nada de hacerle de menos.[...] Incluso se preguntarían por qué es conejito y no conejita, que es una duda en la que se emplea mucho tiempo y dinero en los tiempos que corren». A. Botella ironizando en su interpretación del cuento «El conejito burlón» en su nuevo libro de cuentos comentados, mientras sumas y restas peras con manzanas y tal, «Cuentos de Navidad», Ed. Planeta. 2009.
Ejercicio de observación: La foto e ilustración de arriba muestran a Sally Dubersson en 1965, teniendo en cuenta que en enero de dicho año posó para la revista Playboy, independientemente de si es usted políticamente correcto, o de si es adicto al tabaco, o de si se va a comprar el libro de A. Botella a sus hijos y/o nietos para las entrañables fechas navideñas que se aproximan, adivinar el número de conejitos y conejitas que aparecen en la imagen.
Portocartoon 2019. Entrega de premios y fiesta de la caricatura
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El fin de semana coincidente con las fiesta de San Juan de Oporto tienen
lugar la entrega de premios y las actividades ligadas al prestigioso
concurs...
Hace 5 años
9 Revelaciones:
Madre qué lecturas me lleva usted...
Oiga, qué mona la Sally Duberson.
Qué va, Harry, se trataba sólo de una excusa para poner a Sally Duberson sin que nadie se diese cuenta de mi adicción a las macizas. Recién acabo de terminar un libro sobre asesinos psicóticos y psicópatas de la Ejpaña de nuestros días ─bastante malo, por cierto─ y ahora me dispongo a leer, si mi santa se digna por fin a recogerlo del correo, «Gallardo y calavera», la autobiografía del Errol que usted citara un día, pero me lo he comprado de segunda mano en la edición de 1970 y pico. ¡Vivan los capadores guapotes de borregos a bocaos! Ole.
qué confusión... yo no veo más que manzanas...
Esa foto la estuve viendo durante años colgada en una pared de mi casa. Me daba envidia esa chica ahí, tomándose el café en bolas tan tranquila, con los pies acariciados por una alfombra de conejo. Entonces a las modelos aún no les daba vergüenza enseñar la marca del bikini.
¿Y cómo es que la quitó, con lo maja que es la foto, Helter?
¡Y viva Errol!
Oiga Arkab que aunque a mi no es que me enseñaran a ser especialmente educao pues aprendí algo sobre esto y por eso vengo a darle la bienvenida a mi blog, que veo que se ha hecho seguidor del mismo.
Sepa que es un honor, voy mas güeco por la calle y todo.
Es cuenta las cosas muy bien, Miguelgato. La entrada de los huevos (la del bar quiero decir) ya me la he leído tres veces, y la de los pajaricos otras tantas.
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