
«Con frecuencia se asocia el carácter crujiente y firme de las frutas y verduras con la turgencia de las células, pero la adherencia entre ellas también es responsable de esta apetitosa propiedad. La exótica castaña china de agua –el bulbo de una planta acuática– nos proporciona un buen ejemplo, ya que se mantiene crujiente una vez cocida. Ello es debido al ácido diferúlico (un derivado fenólico relacionado con la lignina), que mantiene las células pegadas entre sí, es hidrófobo y permanece unido covalentemente a las membranas celulares y, por este motivo, no se disuelve con el calor ni en presencia de ácidos (vinagre). La firmeza y el carácter crujiente desaparecen si se pierde la adherencia entre las células. Cuando esto sucede en las manzanas, se dice que tienen una textura harinosa. En estas condiciones las células pueden mantener, todavía, una cierta turgencia; si se desliza el dedo sobre la superficie recién cortada de una manzana harinosa se adherirán al dedo muchas células –produciendo la sensación de pasar el dedo por un papel de lija fino–. Estas células son duras y están redondeadas pero son demasiado pequeñas para tener la sensación de que se las mastica y, por lo tanto, las manzanas harinosas resultan “secas”».
[«The texture of the aliments: a natural concomitant to the taste»; Julian F. V. Vincent, catedrático de Biomimética, Departamento de Ingeniería Mecánica, University of Bath (UK), y Manuel Elices, catedrático de Ciencia de Materiales, Universidad Politécnica de Madrid, E.T.S.I. Caminos].
4 Revelaciones:
Bueno, vale, será harinosas ¡pero también crujientes¡
Pues a mí no me ha convencido. Morder una manzana roja es como morder un puñado de nieve blandita.
Oiga, este docuento es rebueno. He buscado la fuente original* y me lo he leído todo preso de pasión organoléptica.
*Ojo: eso de fuente original suena a cuento de esos con enanitos buscando la olla de monedas de oro, me refería ha que he buscao el artículo. Bien. Son harinosas, pero están más ricas que unas verdes que hay en el frutero que saben a corchaco.
Esto es sólo para decir
que me comí
las manzanas rojas
que estaban
en el frutero
y que
probablemente
guardabas
para el almuerzo
Perdóname,
estaban deliciosas
tan harinosas
tan frescas
[«This is Just to Say», William Carlos Williams].
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