
Sr. Juez:
No culpen a nadie de mi muerte, ha sido un acto voluntario largamente meditado esta mañana mientras intentaba reparar la bicicleta de nuestro hijo. A él le pido disculpas por no haberlo conseguido, tendrá que llevarla al taller. Confío en que mi mujer ya no podrá pagar la enorme hipoteca que firmamos y doy por descontada su insolvencia para hacer frente a las deudas del ruinoso negocio que regentamos. Una última cosa: que nadie se extrañe por el paquete de gelatina en polvo que he dejado abierto sobre la encimera de la cocina, está ahí sólo porque no quería morirme sin probarla al menos una vez en la vida. Demasiado insípida la gelatina para mi gusto.
Atentamente,
H.
Primer Premio Curuxa 2025 en el museo de Humor Xaquín Marín de Fene.
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Con este homenaje al libro El principito, he obtenido el primer premio en
el concurso de Humor Gráfico Curuxa gráfica en el Museo de Humor de Fene,
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Hace 8 meses


