Toda ciencia trascendiendo




Le he pedido a la Pk. que me dejara hacerle una foto con el San Pancracio y el perejil y no había manera hasta que al final ha accedido a cederme una mano con naranja y el Jesús Vázquez al fondo. O su pograma o lo que sea eso. «Que para qué quiero yo colgar cosas suyas en internet», me ha dicho. «Pues que quiero poner un poema de SJDLC», le he contestado. «Pues léemelo antes», me ha inquirido amenazante. Y empiezo a leérselo y en la tercera estrofa me dice «Èste se ha fumao algo, pero anda, te dejo poner la foto». Ole.


Entréme donde no supe:
y quedéme no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

Yo no supe dónde estaba,
pero, cuando allí me vi,
sin saber dónde me estaba,
grandes cosas entendí;
no diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

De paz y de piedad
era la ciencia perfecta,
en profunda soledad
entendida, vía recta;
era cosa tan secreta,
que me quedé balbuciendo,
toda ciencia trascendiendo.

Estaba tan embebido,
tan absorto y ajenado,
que se quedó mi sentido
de todo sentir privado,
y el espíritu dotado
de un entender no entendiendo.
toda ciencia trascendiendo.

El que allí llega de vero
de sí mismo desfallece;
cuanto sabía primero
mucho bajo le parece,
y Su ciencia tanto crece,
que se queda no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

Cuanto más alto se sube,
tanto menos se entendía,
que es la tenebrosa nube
que a la noche esclarecía:
por eso quien la sabía
queda siempre no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo.

Este saber no sabiendo
es de tan alto poder,
que los sabios arguyendo
jamás le pueden vencer;
que no llega su saber
a no entender entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.

Y es de tan alta excelencia
aqueste sumo saber,
que no hay facultad ni ciencia
que la puedan emprender;
quien se supiere vencer
con un no saber sabiendo,
irá siempre trascendiendo.

Y, si lo queréis oír,
consiste esta suma ciencia
en un subido sentir
de la divinal esencia;
es obra de su clemencia
hacer quedar no entendiendo,
toda ciencia trascendiendo.

Señores con escoba en 1903




¿Alguien sabe dónde se puede encontrar una crónica decente y traducida al castellano de la final masculina de Curling de los Juegos de Invierno de este año en Vancouver? Que es que después nos ponemos a pedir celebraciones sin estar a lo que tenemos que estar y pasa lo que pasa, oigan.

Día de la Oración




Pido a Dios, Nuestro Señor Topoderoso, que mi nuevo compañero de trabajo sea una compañera de trabajo de largas piernas y con grandes pechos turgentes. Y con grandes pechos turgentes. Y vibrantes. Por pedir que no sea.

jeff buckley




Confieso que sólo tengo una canción favorita, una sola. Y el que mejor la canta de todas las personas humanas que habitan el mundo, incluida Esperanza Aguirre, es Jeff Buckley. Ustedes se preguntarán anodados, ¿pero qué pasa con ABBA? No, de ABBA besaría hasta las chanclas de verano de Agnetha Fältskog ─ay, qué gustirrinín que me da ponerle la diéresis a la ä de Fältskog─ después de meterse en la sauna con Björn Ulvaeus; pero la música es la música y éste Sweet Thing de Jeff Buckley es imposible de ser superado.

Hoy es 23 de Enero


Harry, todavía estoy esperando a que me añada a su lista de amigos en su página de fasebuq. Bien, vale, ya sé que no la tiene, pero por intentarlo que no quede. Un abrazo y, por favor, espero que nadie pinche aquí.

Animales más o menos imperfectos





En vez de cuernos, el cráneo lleva una enorme y aplanada protuberancia sobre la nariz. Ésta fue utilizada probablemente para trabarse y empujarse en combates intraespecificos, como los bueyes almizcleros. Un solo par de cuernos aparecían en el volante y se extendían hacia arriba. Al parecer la forma y el tamaño de la gola servía para reconocerse, enviando posiblemente información sobre el sexo, edad y otros factores. El cráneo era enorme, ocupaba la cuarta parte de toda la longitud de su cuerpo. Los científicos no están muy seguros si tuvo o no un cuerno nasal, ya que no se han encontrado cráneos completos, lo que sí saben es que tenía en la punta del hocico una almohadilla ósea, o protuberancia, que científicos creen que reemplazaba al cuerno, otros creen que era la base del cuerno. No tenía cuernos sobre los ojos, a diferencia de la mayoría de los ceratópsidos. Tenía un afilado pico el cual le servía para cortar las plantas de las que se alimentaba. Se cree que vivía em manadas y que cuidaba a sus crías. A pesar de su aspecto robusto, pudo haber llegado a correr a 9 metros por segundo (32 km/h). Para defenderse de sus predadores cargaría contra ellos como los actuales rinocerontes.

Con todos ustedes el Pachyrhinosaurus o «lagarto de nariz gruesa» o, si se atreven con un poco de desambiguación y en dialecto bávaro, «Paquirrinosaurio».

Tres Montes




Miguelgato acaba de pincharme sabedor de que él había escrito algo grandioso en su blog. Que si me estaba durmiendo me dice. Me dice. Él es así de puñetero, pero me quiere y yo lo quiero, que es el único con el que hago senderismo virtual (y ustedes también deberían), que ya voy al GYM, me subo en la cinta, cierro los ojicos, pongo algo de pendiente y me digo «Ná, que me voy pá Tres Montes». En la otra punta, acabo de ver la foto de arriba de David Vela, que tienen que pinchar sobre ella y verla que es una cosa grande. Pero grande, grande. Y ya no les quiero decir la entrada anterior de David Vela en la que cuenta cosas de dibujantes y que se llama «Nuestros dibujantes: Bartolozzi, Bon, K-hito, Tovar, Penagos». A ver por qué tengo que escribir yo cosas, si Miguelgato y David Vela lo hacen por mí como a mí me gustaría hacerlo. Ñay.

Perelman en el metro




Esta foto es lo último noticiable que se conoce de Grigori «Grisha» Yakovlevich Perelman (San Petersburgo, 1966), más conocido en su casa como Григорий Яковлевич Перельман. La foto fue realizada el 20 de junio de 2007 en el metro de San Petersburgo y, no se lo van a creer, no fue tomada por lady in the radiator.

MALÉ, EL ARCOIRIS



«Orunla tenía una estancia y Malé, que bajaba todas las noches del cielo por una soga, se comía toda la cosecha. Enterado Orunla, hizo ebó con una botella de otí, comida de todo tipo y un machete. La llevó a su finca, vino Malé, vio aquello, y comió y bebió hasta que se cansó; reposó un poquito con el propósito de irse enseguida, pero se quedó dormido. Orunla aprovechó y cortó la soga con el machete. Cuando Malé despertó, ya era de día; entonces le dirigió súplicas al cielo pidiendo perdón, pero ya era tarde. Desde entonces Malé, el arcoiris, está en la Tierra».
PATAKÍ YORUBA
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Heartbreak Hotel 56



Hoy celebramos, en este su blog de escasa confianza, el 75 aniversario del nacimiento de Elvis Presley con seis días de adelanto. Y qué mejor manera de hacerlo que con este vídeo de su tema «Heartbreak Hotel 56». Ah, que usted es un poco tiquismiquis y le gusta celebrar las cosas a su debido tiempo. Bien, pues vea el vídeo hoy, que no le cuesta nada, y vuelva el día ocho, dos días después del día de Reyes, Dios mediante, (y tres después de la Cabalgata, ojo, no se me confunda) y me lo ve otra vez y celebra la cosa cumpleañera. Es Elvis, no se agota nunca. Y si tiene un poco de suerte hasta lo mismo le hace una aparición mariana (pero tiene que concentrarse, preferentemente a oscuras y apretando los ojos mucho).

Cocina, Ciencia y Logia




Atentos que vuelve hoy la sincronicidad junguiana. Como sabrán, Tom Cruise estuvo aquí en Sevilla hace unos días. Mientras algunos tuvieron la gloriosa suerte de verlo obligatoriamente en alguno de los múltiples atascos que provocó el rodaje de su película en la ciudad, servidor coincidió con él, su esposa, Katie Holmes, ese engendro que es ya Cameron Diaz y otras cuarenta mil personas en un partido de la Champions del Sevilla contra un equipo escocés y protestante (observen que introduzco la religión para compensar la tensión sexual provocada por la aparición del matrimonio Cruise en el relato). Por otra parte, en un arrebato de originalidad, ayer me fui a ver con mi hijo pequeño Avatar, una mezcla en minipímer de Titanic, El Señor de los Anillos, El Laberinto del Fauno, Dune, Apocalypse Now y el Informe Anual del IPCC. Por último, acabo de ver que hoy Badil ha puesto en su blog una bonita entrada de inventos holandeses. Total, que me he dicho para mis adentros «esto se merece un homenaje, en entrada mangurrina, a la teoría de la sincronicidad junguiana». Et voilà: arriba una foto del invento con el que L. Ron Hubbard demostró que los tomates sufren cuando son cortados en rodajas y debajo una receta culinaria sobre cómo preparar placenta al modo australiano.

Placenta picante australiana
Ingredientes (para 2 personas):
# 250 gramos de placenta humana fresca, cortada en tiras finas (aproximadamente la mitad de la placenta de un bebé de 2,8 Kgr. ó 1/3 de un bebé de 4,1 Kgr). Si su matrona, o la de su señora, es de confianza, aproveche y pida también el cordón umbilical.
# 1 cebolla
# 2 dientes de ajo picados
# 1 cucharada de aceite de oliva
# romero
# sal
# pimienta
# comino
# fideos de arroz
# chile rojo (ojo, que esto no es una canción de Víctor Jara sino una guindilla)
# chalotas
Preparación
1. Cocine la cebolla en aceite de oliva hasta que esté transparente.
2. Añadir el ajo picado.
3. Mezcle todo con la placenta (y el preciado cordón umbilical si lo ha conseguido).
4. Saltee todo rápidamente.
5. Añadir una pizca de romero fresco y 1 ó 2 cucharaditas de comino.
6. Añadir una pizca de sal y pimienta molida al gusto.
7. Colocar sobre una cama de fideos de arroz y adornar con rodajas finas de chile rojo y las chalotas.

Piscina nocturna




Esta mañana me compré en el Decathlon un gorrito negro de licra y unas gafitas y esta tarde noche me he ido a la piscina del gym a estrenarlas. Como es Navidad y eran las ocho y cuarto de la tarde ─los sábados cierran a las nueve─ la piscina estaba vacía, salvo los dos monitores guardianes. Me he duchado, me he puesto el gorrito negro de licra y las gafas con destellos azules y me he sentado en un banco. Los dos monitores, uno a cada lado de la piscina, en diagonal, me miraban mientras yo pensaba por qué calle iba a nadar. Elegí la última, justo en la diagonal contraria a la de los monitores guardianes a punto de terminar su jornada. Empecé a nadar en crol, chaf-chaf-chof y aire, y color azul debajo, hasta que crucé los primeros veinticinco metros. Puse la mano en el bordillo para dar la vuelta y vi las chanclas del monitor que había cambiado de diagonal. Giré, nadé de nuevo en crol en sentido contrario (en otro caso no habría girado, claro está), chaf-chaf-chof y aire, y color azul debajo, veinticinco metros más, mano en el bordillo y chancletas del otro monitor. Me incorporé y me senté al filo mientras los dos monitores parsimoniosos volvían a cambiar de diagonal. Miré el reloj. Las ocho y cuarto pasadas. A casa.

CrassZorro




Esto de molestar inconscientemente a los demás me deja hecho un higo. Cuando uno lo hace adrede contra su enemigo de toda la vida ─un poner, cuando digo «ya quisiera para sí un velocirráptor las patas de gallo de Esperanza Aguirre»─, se queda uno incluso relajado; pero esto de meter la gamba en casa de un amigo te deja a hecho una mierdecilla. En fin, que tras el incidente me he dicho «pues que voy a poner una entrada para olvidarme de todo, pues». Y aquí estoy para decirles que a través de lady in the radiator he llegado a CrassZorro. Un inciso, lady in the radiator es una señora, o señor, o lo que sea, que tiene una casa que hay que ver y escuchar todos los días. ¿Todos los días? Sí, todos los días. Yo lo suelo hacer a primera hora de la mañana. Me levanto, miro si me ha tocado la primitiva en el ordenador y si no me ha tocado me pongo y veo lo que ha puesto lady in the radiator en su blog. Que me ha tocado la primitiva, pues veo lo que ha puesto lady in the radiator primero y después ya me voy a cobrar la primitiva. Eso sí, como ya le dije a ella, o a él, o a lo que quiera que sea, unas veces me deja agustico y otras muy nervioso. No hay término medio. Bien, por una de sus entradas llegué a este tipo que se llama CrassZorro que tiene cosas muy interesantes como la que puso lady en su día o cosas musicales como ésta que pongo yo de Washington Phillips que se llama «I was born to preach de gospel» (Circa, 1928) que al menos me ha hecho olvidar esta estúpida y lluviosa tarde.
Pero si no les gusta la música ésta, también pueden ver un Abecedario incompleto preciosisísimo. Y en la G del Abecedario, un gatete simpático como los de David Vela.

Para vosotras, todas





¿Se acuerdan de que este mes estaba de promoción del disco de Bigott? Pues ahora, además, estoy de promoción del vídeo de Deneuve del tema Para vosotras, todas (Pk., hija, perdona pero es que estoy actualizando el blosj y me debo a mi público, incluido el femenino), del álbum El codazo de Tassotti, dirigido por Paloma Zapata y producido por La Fábrica Naranja -a ver si un día les cuento la receta de mermelada de naranja amarga que prepara mi Pk., si es que antes no vienen los ingleses y se la cuenta ella directamente a todos por la BBC; qué cosa más rica, oigan- para Grabaciones en el Mar. Pues eso, un vídeo precioso con todos los tipos de letra menos la Hobo. No, tampoco sale la Algerian, Miguelgato. Ole.

De los segundos




─Oiga, Arkab, ¿y el creador de la Algerian?
─También, Miguelgato, el creador de la tipografía Algerian también les desea Felices Fiestas, a usted y a Tauste entero.
─Ah, pues me quedo mucho más tranquilo.


Bigott




Como ya sabrán, y si no lo saben se lo digo yo en estos momentos, estoy de promoción del último disco de Bigott ─si tienen tiempo, observen la broma que les gasta el dueño de la discográfica que les dice que pulsen sobre la portada del disco para ampliarla y cuando pulsan les sale hasta más chica: jodíos, si queréis ver la portada de verdad comprad el disco que sólo vale cinco euros en cartoncillo─, ¿dónde estaba?, ah, sí, que estoy de promoción de Bigott, que es algo que hago todos los años con el grupo musical que más me gusta en el puente de la Pureza y pues que le ha tocado este año a Bigott. Para ilustrar, valga este trozo de la entrevista que le realizaron en yellowmelodies en 2007:
[...]
─¿Qué opinas de los siguientes grupos? EL NIÑO GUSANO...
─Agárramela con la mano.
[...]


Mi mujer y la fruta de temporada




Anagadner, que no tiene blosj, o mejor dicho, que tiene un blosj itinerante, que es como Dios que está en todas partes, ha tocado en la entrada anterior un tema fundamental, a saber: si tiene usted pareja, y ésta es femenina, en su casa siempre se comerá fruta de temporada. Ojo, que esto no es un tema banal, que es una cuestión que ha sido tratada en profundidad por el científico cognitivo de origen nepalí ─y a la sazón, gran seguidor de Steven Pinker, con el que colaboró como becario en Montréal─ Rofno syr Rah. En un artículo publicado en la revista SDW, R. syr Rah escribió (la traducción es mía):
Además [mi señora] me sacaría el tema de las frutas de temporada. Ella insiste en que las frutas tienen temporadas y yo le respondo que vale que bien, pero que no es para tanto, que desde que Colón descubrió América el asunto de las temporadas se diluye como las gotas de lluvia al caer en el mar. Pero ella sigue con el asunto de las temporadas. Compro un algo, lo pruebo y digo «pues no está muy allá» a lo que ella responde ufana: «claro, es que no está en temporada». Le digo que no, que es de Perú y me dice «ya, pero no están en temporada». Luego, si compras algo que sí que está en temporada y no está muy allá dice «ya, pero es que ya la temporada se está pasando» o «bueno, pero es que aún no es la temporada de los buenos buenos» a lo que le pregunto «¿pero cuándo es la temporada pues?» y ella me responde «pues más tarde» o «pues más pronto». Ahora supongamos que algo que compro está bueno, pues dirá «es que se ha adelantao la temporada». Supongamos que compro dos días después lo mismo y da la casualidad que esa fruta no está muy allá, dirá «es que ya se le ha pasado la temporada». (Scientific Discovery of the World, Circa, Sept 2007).
Más verdad que un santo dice este hombre.
En la imagen superior, una señora vendiendo frutas y hortalizas en la casapuerta de la Casa de los Leones de El Puerto de Santa María, Spain.

Pedro Infante





Hoy celebramos, en este su blosj de escasa confianza, el cumpleaños de Pedro Infante que nació, como todos ustedes sabrán, un día tal como el pasado 18 de noviembre. Es posible que ustedes piensen como otras personas que lo suyo sería celebrar mañana el día de Jorge Negrete, por ejemplo. Bien, yo no me opongo; celébrenlo si les apetece, pero a mí me gusta más Pedro Infante, ¿qué pasa?

El conejito burlón




[...]«El titular periodístico a propuesta de los políticamente correctos sería algo así como que “Los animales del bosque hacen ‘mobbing' a un conejito”. Si el conejito sacaba la lengua a los demás debía de ser cosa de un fracaso social, un complejo de la infancia o una patología que necesitaría la asistencia de psicólogos, psiquiatras y grupos de atención al menor coordinados desde la Dirección General de su comunidad autónoma. Pero nada de hacerle de menos.[...] Incluso se preguntarían por qué es conejito y no conejita, que es una duda en la que se emplea mucho tiempo y dinero en los tiempos que corren». A. Botella ironizando en su interpretación del cuento «El conejito burlón» en su nuevo libro de cuentos comentados, mientras sumas y restas peras con manzanas y tal, «Cuentos de Navidad», Ed. Planeta. 2009.

Ejercicio de observación: La foto e ilustración de arriba muestran a Sally Dubersson en 1965, teniendo en cuenta que en enero de dicho año posó para la revista Playboy, independientemente de si es usted políticamente correcto, o de si es adicto al tabaco, o de si se va a comprar el libro de A. Botella a sus hijos y/o nietos para las entrañables fechas navideñas que se aproximan, adivinar el número de conejitos y conejitas que aparecen en la imagen.

San Francisco, 1905



Lo siento, pero no hay manera de ponerles el vídeo de forma directa. Tengo que hacerlo mediante este enlace a la página. Sólo tengo dos lugares recurrentes en mis sueños ─y no como Harry Sonfór, que es un no parar de soñar─, que son el puesto de conductor de tranvía en San Francisco en 1905 y la cama de Hyapatia Lee en cualquiera de sus películas.

Monitos contra perretes





El perrito de las praderas




El perrito de las praderas (Cynomys Ludovicianus) es un mamífero terrestre perteneciente al orden de los roedores y al suborden de los esciromorfos. Aunque lo parezca, no está emparentado con los perros, sino con las ardillas terrestres y arborícolas. Perritos de las praderas los hay de cinco tipos: Perrito de las praderas de cola negra, Perrito de las praderas de cola blanca, Perrito de las praderas de Gunnison, Perrito de las praderas de Utah y Perrito de las praderas mexicano ─Harry Sonfór seguramente se estará preguntando si existe la variedad Perrico de las praderas de Pedrola; lamentablemente la respuesta es negativa, no existe el Perrico de las praderas de Pedrola─. En su lugar de origen los perritos de las praderas viven en grandes colonias, en territorios familiares en los que suele habitar un solo macho con varias hembras y sus crías, como tiene que ser, eso sí que es diseño inteligente: un solo macho, varias hembras, resuelto el problema del «hoy no, que me duele la cabeza», bastante común en las hembras de perrito de las praderas. El perrito de las praderas suele alcanzar aproximadamente un tamaño de entre 28 a 33 cm. (sin contar la cola, digo el rabo, bueno, ya me entienden) y un peso aproximado de entre 700 a 1500 gr., y su alimentación se compone de hierbas, plantas silvestres, heno, verduras, fruta y grano. Alcanzan su madurez sexual alrededor de los dos años y tienen una esperanza de vida de entre 8 a 12 años.

En la foto de arriba, un perrito de las praderas en actitud cariñosa. En la foto de abajo, un perrito de las praderas en actitud ofensiva. Esta última foto se ha obtenido de aragosaurus, una página en la que encontrarán muchos fósiles y también una tesis doctoral de un señor que se llama Mario a la que ha puesto uno de los nombres de tesis doctoral más bonitos de leer que yo he visto en mi vida: «Paleohidrología y cambios climáticos abruptos en el NE de la Península Ibérica durante los últimos 21.000 años: el registro lacustre de Estanya (Huesca)». No me digan que no quedaría bonito el título para una película de Indiana Jones o para un libro de Dan Brown, El registro lacustre de Estanya. A mí me gusta. Hala, pues ya está actualizado el blosj, que hay que ver lo que me cuesta últimamente.



Aquel disco de la familia Augsburger




«No puede decirse que Jesus, The Joy of Living fuese una de nuestras mejores grabaciones. Recuerdo que aquella semana a mamá le dio por cambiar las cortinas del salón y después se pasaba todo el santo día dale que te pego a la máquina de coser. Sí, mamá estaba en aquellos días más por el corte y la confección que por los ensayos del disco y... no, no fue nuestro mejor disco, para qué vamos a engañarnos». [Confesiones del hijo de la familia Augsburger a la revista parroquial de Circa, 1977].

Tributo





El blog de Harry Sonfór, Cambio Radical, va a celebrar próximamente la llegada a las 45.871 visitas y por tal motivo va a organizar una gran fiesta de despendole total. No se la pierdan.

En la foto, Harry Sonfór a la espera de que su blog alcance próximamente las 45.871 visitas. Alguno se preguntará acerca del extraordinario parecido de Harry Sonfór con Eugen Sandow (1867-1925). Claro que sí, es que Harry es de natural muy fotogénico y a ello añade haber sido dotado por el Altísimo con una constitución mesomorfa para envidia cochina del resto de hombres que pueblan el universo.

De cómo se ganó Leslie Groves la confianza de Robert Oppenheimer




Leslie Groves conoció a Robert Oppenheimer en Berkeley en octubre de 1942 durante su primera visita de inspección a los principales laboratorios. Los dos hombres ─Leslie, a pesar de su nombre, no sólo era hombre, regordete, eso sí, sino además muy macho y General del ejercito americano, como Dios manda─ no podían haber sido más distintos: Groves era un bulldozer humano de enorme sentido práctico; Openheimer un sofisticado intelectual. Se gustaron, en el buen sentido, un día que Groves le contó a Oppenheimer lo siguiente: «En cierta ocasión, que viví personalmente, dos albañiles andaluces emigrantes estaban subidos a una guindola reparando la fachada de la planta trigésimonovena de un edificio neoyorkino, cuando uno de ellos le dijo al otro “Quillo, Jesules, en el edificio de enfrente, en la planta décimoquinta, hay una mujer que se está desnudando ahora mismo y no veas cómo mestá poniendo”. El compañero, contrariado, y algo salidillo, todo hay que decirlo, respondió con aspavientos “¿Dónde, dónde, dónde?”. El movimiento que imprimió fue suficiente para que la guindola volcase y los dos albañiles emigrantes andaluces en Estados Unidos de América cayeran gritando “Ahhhhhhhhhhhhhhhhhh”, grito sólo interrumpido en su caída en la planta décimoquinta, y al unísono, por “Aaaaaarrrrrgggggg, tía bueeeeeeenaaaa”, antes de morir empachurrados contra el suelo.». Después de escuchar este relato, Oppenheimer ya no se pudo resistir y aceptó dirigir el proyecto Manhattan.

El hogar de Benny y Frida




En 1974, Benny y Frida mostraron por primera y única vez su hogar al resto del mundo. En la primera foto, Frida observa con cara de compasión a Benny mientras éste le toca las teclas, del piano, y pone carita de cordero degollao. Pantalones de campana los ha llevado hasta Spanique, no sé por qué no debería llevarlos, decorados como Dios manda y en su juventud, la que hoy es Princesa. Lo demás, moqueta, tazas, bombo y taburete en falsa piel de vacuno, a juego con las cortinas, suministrado todo ello por Ingvar Kamprad, que por algo son suecos ─que no se rebote nadie que todavía hoy pueden ser encontrados estos objetos en Polígono Industrial El Valero, S/N; 41950 Castilleja de la Cuesta (Sevilla); teléfono 902 400 922 [de nada, Ingvar, hoy por ti, mañana por los niños de Eritrea, a ver si te acuerdas]─.

La segunda fotografía del hogar de Frida y Benny en 1974, entrañable como no podía ser de otra manera, muestra a los mismos celebrando con vermú aragonés lo bien que les iba como pareja. La razón de la adicción al vermú aragonés de esta pareja es desconocida. Algunos entendidos apuntan a un viaje relámpago que realizaron por aquellas tierras. Observen si no, a uno y otro lado de las ventanas, y verán que no les miento con lo de la adicción al vermú aragonés de esta simpática pareja de suecos.

Serendipity cervecera



«Los vasos perfectamente alineados en la mesa contienen cerveza para los pobres hospicianitos sin sonrisa, de exacta indumentaria y pelo tan rapado, en evitación de piojos y tiña, que todos parecen rubios. No aparentan tener más de seis o siete años, pero seguramente eran algo más mayores, porque no habría presupuesto para que tomaran Calcio 20, Ceregumil —invento, por cierto, de un boticario granadino en la primera década del siglo XX—y menos aún yogures o leches recalafateadas con vitaminas, minerales y pócimas de nueva factura con avales químicos para fortalecer cerebros y huesos. Repetimos, es cerveza lo que van a degustar los niños en el Hospicio Provincial de Sevilla en el caluroso, y de republicano corte burgués, agosto de 1933. Un establecimiento saturado, cuyo cupo había aumentado el gobierno y que en esas fecha acogía a 1.066 personas, incluidos ancianos y algunos sordomudos y ciegos. Paradójicamente, sólo cinco meses antes, y después de trece años, empezaba a sucumbir la famosa Ley Seca en Estados Unidos y se permitía la cerveza al 3,2 por 100 de alcohol. La curiosidad nos lleva a pensar en cómo asimilarían aquellos hospicianos menores el pedazo corto de cerveza que se llevaron al coleto».

Este texto extraído del famoso libro de H. O'Pettas (Circa, 1881-?) «Tribute to my lighthouse, my guide and my pastor» ha sido recuperado por Aurora Flórez ─probablemente una tarde de verano a cuarenta y cuatro grados o'clock─ y publicado el pasado día 29 de julio en el ABC de Sevilla. La coletilla que le pone Aurorita («El marco de la actualidad nos hace preguntarnos por la reacción del Gobierno y su intervencionismo en la salud ajena en silogismos al gusto y al interés de quienes manejan al cansado y adormilado votante. Los tiempos cambian, van y vienen, acabarán otra vez, extravagantemente, retorcidos sobre sí mismos») apesta a tufillo pepero, lo sé. Y la foto se ve muy nítida, vale, que para eso tienen en el ABC de Sevilla acceso al archivo de Sánchez del Pando, al parecer. Pero no es más grande, ni más primorosa, que ese Avedón creado por mi Harry el pasado 24 de julio.

Que no, Aurora, que no; que lo que hace mi Harry, no lo mejora ni Sánchez del Pando en vida. Que no, que te lo digo yo. Que no.



Niños del Hospicio Provincial de Sevilla degustando las propiedades de la cerveza, Agosto de 1933.




Así tituló esta foto Sánchez del Pando, recordarán que ya les hablé de ella. Bien, aquí la tienen. He tenido que hacerla con el móvil en la Cervecería Triana de Sevilla, una de mis favoritas como saben ─al igual que con el resto de cervecerías del mundo donde sirvan buena cerveza, tengo cierta atracción magnética hacia ellas, es algo que Dios Nuestro Señor, en su omnisciente inteligencia diseñadora, creó en mi ser─, y ello es debido a que no hay huevos de encontrarla como yo querría por esos mundos de internet. No pasa nada. Mi querido Harry Sonfór seguro que toma la foto y le hace tres arreglos que levantarían al mismísimo Sánchez del Pando de su tumba para darle las gracias, con el permiso de sus herederos, claro. Pero yo no doy para más. ¿Qué reciben ustedes a cambio? Bueno, si hacen click sobre la foto podrán ver a ese niño del primer plano, de apenas cinco años, y ya con barriguita cervera, con esa pose como diciendo con acento alemán »Trae pacá, carajaula, que es lo más fresquito que voy a tomar en los próximos tres años«. También pueden ver que en la pared de atrás hay azulejos de Mensaque, algo muy típico de los locales sevillanos que, como todo el mundo sabe, fueron ideados para que yo me esté cagando en los muertos del que inventó los azulejos de Mensaque todos y cada uno de los días de mi vida y, especialmente, cada vez que los veo; hay también unas luces fluorescentes arriba, no son de la foto, no estaban en la foto de Sánchez del Pando; podríamos pensar que son los fluorescentes de la Cervecería Triana, podría ser; y el señor que se refleja bajo el brazo del hombre que da la cerveza al niño, hasta podría ser yo, pero no, no liemos más el trasunto fotográfico, que ya tenemos bastante con esas hadas del bosque que parecen revolotear sobre el fluorescente, con los 328 gnomos escondidos en el barreño del señor de la derecha y con los ángeles del Señor que, como todos bien sabemos, ocultos en alguna parte, cuidaban de cada una de las criaturas que en fila degustaban cerveza en el Hospicio Provincial de Sevilla en agosto de 1933.

Sobre The Stranglers, Paquirrín y JM-



Manda huevos que acabo de ver a Paquirrín en la tele y en un momento que le han puesto de fondo musical en el reportaje el «Golden Brown» de los Stranglers para animarlo a sabe Dios qué cosas que seguramente no le permiten su religión, ni su madre, ni su padre, que en paz descanse, si le dejan, me he acordado de otra persona que se llama JM-, bueno se llama más cosas, pero yo sólo lo conozco por JM-, y porque hace unas fotos cojonudas y porque escribía los mejores textos extraños que uno se podía encontrar a altas horas de la noche por esos foros del Señor. Buena gente, el JM- éste, con el que coincido en el gusto por los Stranglers. Hay otro vídeo del tema en el que salen incluso camellos corriendo por el desierto que vendrían mejor a este blog de la franquicia sepia, pero ése lo buscan ustedes o le dicen a sus cónyuges que se lo busquen y se lo pongan, que ya se va mereciendo usted un ordeno y mando: «Oye, que me busques y me pongas el Golden Brown de los Stranglers que salen los camellos corriendo por el desierto y de paso una caipirinha bien hecha, ojo, bien hecha, joer». Pero esto se lo dicen si ya llevan todo el día viendo al cónyuge o la cónyuja que no se cosca en el sofá mientras usted está en un ir y venir todo el día de hacer de las camas, de prepararle a los niños los bocatas para la piscina, de hacer un pedazo de kirch que no se la jama un galgo y de estar en un «ay que Alonso no va a pasar de séptimo el pobrecico mío y al Verdasco ése le hacía yo un hijo ahora mismo con toda la nariz fea que tiene el angelico». Hay que ver el partido que se le puede sacar a Paquirrín, que selosjuro que le han puesto el «Golden Brown» de fondo musical. Que sí, que lo he visto yo.


>br/>

Harry Sonflynn, El Hombre






The Goldfinch Carel Fabritivs (1654, año de su muerte)

Ernst Haeckel

Ernst Heinrich Philipp August Haeckel
(* 16. Februar 1834 in Potsdam; † 9. August 1919 in Jena)
war ein deutscher Zoologe und Philosoph.

Portraits

Lithographies

Kunstformen der Natur


El órgano fantasma

«Cuenta Montaigne que cuenta el piadoso Santiago de la Vorágine que en un pueblo de Alsacia vivía un hombre que tenía adherido a su cuerpo el cuerpo más pequeño de otro hombre, una especie de bebé descabezado que se clavaba a su huésped más grande a partir del cuello. Un médico peregrino se ofreció a extirpar la anomalía con ayuda de un cirujano local. Una vez concluida la operación, el paciente se mostró muy agradecido y contento. El médico peregrino no le cobró un céntimo y a cambio sólo le pidió que le dejara llevarse el cuerpecillo extirpado y convenientemente disecado para exhibirlo por doquier como prueba de su talento. Semanas después, el paciente empezó a dar señales de una terrible melancolía: decía seguir sintiendo la presencia de aquel cuerpecillo, como si aún lo llevara adherido a sus carnes y declaraba que su ausencia le hería el espíritu mucho más que otrora su presencia el cuerpo. Según algunos comentaristas, el hombre acabó vagando por la tierra como un alma en pena. Otros autores afirman que el paciente sencillamente murió de tristeza dos meses después de la cirugía. Respecto a la suerte del médico el veredicto de todos es unánime: pagó su vanidad con la muerte a manos de unos salteadores de caminos». Monstruos y fenómenos extraordinarios de la Edad Media, Patricio Ferrufino S.J.
Citado por Santiago Cárdenas